viernes, 2 de enero de 2009

Mi aventura de ser maestro

Mis primeros años en la docencia, estuvieron marcados por la ansiedad, la frustración y el miedo. La vergüenza de que en ratos mi mente se quedaba en blanco y no sabia nada mas que decir, no tenia idea de que estaba haciendo ahí y mis pocos aciertos se debían al método de tanteo, o como dice el autor : ’al método de ensayo y error’. Para mi, preparar una clase era leer del tema y ya. Ni idea de métodos o técnicas de enseñanza, hablar de materiales de actividades complementarias o de objetivos eran como si me hablaran en chino.
Yo me forme en la Universidad y aunque era una facultad de Ciencias de la Educación, el propósito no era formar docentes, se pretendía que salieran investigadores, politólogos, sociólogos y los que en ese tiempo estudiamos ahí, tuvimos muy pocos acercamientos con la pedagogía, pero ah! como analizábamos ‘la teoría del foco revolucionario del Che Guevara’ y la teoría política de Teotonio dos Santos y Vania Bambirra; y así por el estilo, recuerdo algunos maestros hasta el 7º. semestre hablándonos de las teorías de la educación, pero en 5º. semestre cuando nos mandaron a dar clase, no teníamos ni idea y solo podíamos emular a nuestro propios maestros. Nuestros maestros nos vendieron la idea de que dar clases era un trabajo de segunda clase, que lo importante era hacer investigación, de lo que fuera, pero lo importante era hacer investigación y publicar, sin embargo tampoco teníamos las bases para hacer investigación, así que era un circulo vicioso. Cuando egrese de la Universidad ,emigre a Monterrey con la firme idea de hacerme investigadora y ser maestra ‘en mis ratos libres’ no puedo explicar con palabras el golpe duro que fue darme cuenta de que de investigadora no tenia nada y bastaron 6 meses de clases en la Maestría de metodología de la ciencia para darme cuenta. Así que me enfoque a la docencia, pero bastante frustrada, era una maestra novata y como dice el autor ‘que sabia que tenia que hacer, pero no sabia como hacerlo’. Así inicie en la aventura de ser maestra, han pasado 18 años desde entonces, pero veo que he mejorado mucho, muchas personas me han ayudado este proceso, he leído y he tenido mi mente abierta a las criticas para mejorar, he perdido la cuenta de cuantos cursos, diplomados, seminarios y congresos he asistido para lograr mejorar un poco mas de entonces; reconozco que aun me falta mucho por mejorar, pero he avanzado, he crecido como maestra y no solo para ser mejor en mi trabajo, me renuevo profesionalmente para ser una mejor persona, para disfrutar lo que hago, para no ver pasar la vida sino para ser actora y constructora de esa vida y llegar a ser como dice el autor UNA MAESTRA DE LA HUMANIDAD.
Espero sus comentarios y reciban un cordial saludo.
-Diana